Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez”

La importancia de la politización

Por: @FNERRR Facebook: FnerrrNacional Twitter: FNERRRCENTRAL

Febrero 07, 2020


fnerrr educacin poltica

Luchar por solventar únicamente necesidades inmediatas (como pavimentaciones, agua potable, construcciones de vivienda, becas, etc.) conduce a que las fuerzas en el poder de nuestro país, es decir, la clase alta, sean las que le marquen el ritmo y dirección a cualquier movimiento político. La historia nos ha dado ejemplos de momentos revolucionarios perdidos debido a la falta de politización, esto es, que su desenvolvimiento se daba únicamente en torno a las demandas inmediatas. 

En 1958-59, el gremio de los ferrocarrileros mexicanos comenzó una lucha por mejores salarios, en pocos meses la fuerza que tenía se hizo peligrosa a los ojos del gobierno. Sin embargo, tenía una debilidad: su dirección no era sólida ni uniforme, estaba compuesta por diferentes partidos políticos (PCM, POCM y PP), que no supieron orientar el descontento de las demandas hacia el desafío total del poder. En un lapso de 24 horas, cuando el gobierno declaró las huelgas legalmente inexistentes, la dirección vaciló en las acciones a seguir, facilitando la ofensiva de las autoridades, que ocuparon las instalaciones de las fábricas y apresaron a los dirigentes (D. Vallejo y V. Campa); esto reforzó el Estado, pues se desintegró el movimiento obrero y por una década se acalló al movimiento social. Este movimiento, junto con el de octubre del 68, gastó muchas fuerzas y no cambió el sistema ni la suerte de los pobres. 

Es el elemento organizativo el que debe sobreponerse al elemento espontáneo, pasar de la lucha económica inmediata a la lucha política. Esto debe ser así porque la “fase heroica del movimiento revolucionario” no es una línea ascendente sin límites, sino que tiene un punto de bifurcación o un punto crítico en el que la población necesita regresar a sus actividades cotidianas: trabajo, escuela, etc. Si al llegar a este punto, no se ha creado un proyecto nacional necesario, el movimiento se diluirá sin convertirse en nada más que un levantamiento temporal, y pueden pasar años para que nuevamente se presente una situación similar que pueda cambiar la política económica. 

Para evitar estos infortunios, se debe educar, es decir, se debe politizar a las masas. Esto evitará la manipulación política que la derecha realiza para debilitar la revolución y hará consciente dicho proceso inconsciente, espontáneo y temporal; entonces se entederá que lo logrado no se debe a una persona o un grupo político, sino a la “irrupción de las masas en la conducción de sus destinos”.  Esta es la condición histórica que debemos reconocer; sin ella, las posibilidades del triunfo del pueblo en las calles se reducen a muy poco.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, dijo algo que nosotros deberíamos asumir como una lección: “estamos en guerra, contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite”, este enemigo es el neoliberalismo, sabemos hasta dónde puede llegar para imponerse, y sí, estamos en guerra, la que impone la lucha de clases.

Nuevamente, hay que recalcar que son los movimientos los que deciden su rumbo, pero corresponde a la parte más organizada y articulada, a los que trabajan en las calles, los barrios, las escuelas, el campo y las fábricas organizando, educando y luchando con los trabajadores, colocarse a la cabeza. En México, con un gobierno que ha demostrado ser un verdadero enemigo de la organización popular, que encarna la resurrección del Partido Revolucionario Institucional y una nueva etapa del neoliberalismo, la organización que se ha dado a la tarea paciente de educar, organizar y luchar con los trabajadores, es el Movimiento Antorchista Nacional. El sistema está en crisis, pero solo la acción conscientemente organizada de las masas puede terminar con él. 

Es la capacidad de cristalización del movimiento, es decir, la de convertir esos elementos espontáneos y líquidos en una sustancia sólida y permanente, la que garantiza el avance de la revolución; de oponer un proyecto definido a la totalidad del sistema económico neoliberal. Una muestra de que Antorcha no solo lucha por demandas inmediatas es la 20 Espartaqueada Deportiva Nacional, que se lleva a cabo esta semana en Tecomatlán, Puebla, concurso deportivo que congrega a más de 20 mil personas que transforman su espíritu al practicar y presenciar la disciplina del deporte. Además, en este mismo sentido, anualmente realiza un concurso nacional de teatro y pintura en San Luis Potosí y la Espartaqueada Nacional Cultural (donde se reúnen bailarines, declamadores, oradores y músicos de todo el país). Es alta la calidad de dichos eventos, y lo mejor de todo es que se brinda, principalmente, para los estratos más bajos de nuestra sociedad. A estos banquetes artísticos y deportivos, se suman también círculos de estudio y de lectura que se organizan en cada lugar antorchista, usted puede comprobarlo visitando alguno o los que quiera.

Organizar y ganar conciencia política para defender las demandas ganadas, para salir a las calles en el momento que sea, es lo que hace cotidianamente el Movimiento Antorchista Nacional, desde hace 45 años, por eso, la juventud afiliada a la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR) se ha sumado a su lucha, y no dejará de pugnar, hombro con hombro, por una patria más justa para el pueblo trabajador y sus hijos, los estudiantes humildes.


FNERRR TV

VII Espartaqueada Nacional de Matemáticas