Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez”

Monsieur Le Blanc

Por: @Romeo Pérez Ortiz

Abril 25, 2018


Le Blanc

Al final del Siglo de las Luces nació la hermosa Marie-Sophie Germain, en el seno de una familia de comerciantes acomodados de París. A la edad de 13 años se dice que quedó impresionada acerca de la muerte del sabio Arquímedes, quien se encontraba tan absorto en su lectura de círculos que ni siquiera se enteró cuando sobre él caía la espada de un soldado romano. La joven pensó que si alguien podía concentrarse de tal forma en las matemáticas al grado de no enterarse que iba a ser asesinado, es que debía haber algo realmente interesante en dicha ciencia. Así nació su interés por las matemáticas, solamente que había un pequeño problema: las mujeres no podían asistir a las universidades y tampoco publicar obras científicas y literarias. Recordemos a las hermanas Charlotte, Emily y Anne Brontë, quienes usaron, respectivamente, los nombres Currer, Ellis y Acton Bell para poder publicar sus obras. Así, bajo el seudónimo de “Antoine-Auguste Le Blanc”, un antiguo estudiante de la Escuela Politécnica de París y alumno del famoso matemático Joseph-Louis Lagrange, Sophie Germain cursó sus estudios de forma autodidacta, pudo publicar obras científicas y mantener correspondencia con renombrados matemáticos de su tiempo.

                       

El gusto de esta dama por las matemáticas inició a los trece años cuando leyó Historia de las matemáticas, primera monografía escrita sobre esta ciencia por el matemático Jean-Étienne Montucla. No tardó que en sus manos cayera el Tratado de Aritmética de Étienne Bézout, famoso por la identidad y el mismo teorema que llevan su nombre. Ella continúo enriqueciendo su bagaje matemático con cálculo diferencial de Jacques Antoine Joseph Cousin, quien en 1796 había publicado un Tratado sobre el Cálculo Diferencial e Integral. Finalmente, para completar su formación matemática leyó (en latín) las obras de dos grandes genios: Isaac Newton (inglés) y Leonardo Euler (suizo). Con el ya acumulado conocimiento decidió escribirle a Lagrange para comentarle sus avances sobre algunos teoremas. El profesor quedó impresionado por el potencial que se observaba en los documentos e insistió en que se reunieran. Fue así como la inteligencia, la juventud y la belleza lograron que Lagrange se convenciera del potencial de la joven e hiciera a un lado sus prejuicios, debido a que la jerarquía masculina científica excluía a las mujeres en dicho ámbito. Y, por si fuera poco, el trabajo intelectual de Sophie Germain fue todavía más allá al establecer correspondencia científica con otros notables matemáticos como Jean Le Rond d\'Alembert (francés), Joseph Fourier (alemán), Adrien-Marie Legendre(francés)y Karl Friedrich Gauss (alemán). Fruto de ese intercambio contribuyó al desarrollo de la Geometría Diferencial, Teoría de los Números, Teoría de la Elasticidad y Teoría de los Fractales.

 

La historia de la matemática otorgó un lugar a Sophie Germain en sus páginas reconociendo sus aportaciones.  En la Teoría de los Números, ella es reconocida por ser la primera en demostrar el primer caso del Último Teorema de Fermat usando números primos de la forma 2p+1 (donde p es un número primo). En la Teoría de la Elasticidad fue importante su publicación Memoria sobre las vibraciones de los cuerpos elásticos, por el que se hizo acreedora al premio de Ciencia de la Academia. En 1811, con la confianza ya adquirida, se presentó a un concurso organizado por la Academia de Ciencias de París con el tema “Teoría de las Oscilaciones Elásticas”, en donde los jurados del concurso eran nada más y nada menos, que los grandes matemáticos franceses Legendre, Laplace y Poisson. En el libro “Sophhie-Germain: un ensayo en la historia de la Teoría de la Elasticidad” de Bucciarelli y Dworsky se describe: en 1809 una sección de la Academia de la Ciencia llamada “Primera Clase” del instituto de Francia, encargada de velar por la excelencia de la física y matemática estableció un premio extraordinario, una medalla de oro valuada en 3 mil francos para aquella persona que proporcionara un análisis detallado sobre un nuevo y notable fenómeno físico: describir las vibraciones de una placa delgada, plana y elástica. Lagrange, Biot, Laplace y Legendre como miembros de la Primera Clase, aunque cada uno tenía su propia idea de cómo atacar el problema, no podían participar. Fourier, Navier, Cauchy y Poisson, especialmente Poisson que había obtenido una solución al problema no participó, y tampoco ninguno de los anteriores eruditos. El premio lo ganó Sophie Germain.  

 

A pesar de la extensa correspondencia que mantuvieron Gauss y Sophie Germain nunca llegaron a reunirse. El eminente matemático al reconocer los méritos de nuestra distinguida mujer solicitó a la universidad de Gottingen para que se le otorgara el título  doctor honoris causa cuando con vida todavía estaba. Dicha petición no tuvo éxito, sino hasta después. Sophie Germain perdió la vida a los 55 años de edad a causa de un cáncer de mama. En el momento de su muerte dejó inconcluso un ensayo filosófico que posteriormente salió a la luz bajo el título “Consideraciones generales sobre el estado de la ciencia y la literatura en diferentes épocas de su cultura”.

 

En resumidas cuentas, esta es la vida de Sophie Germain, una mujer como muy pocas en la historia de la matemática y que hizo valiosas aportaciones a esta ciencia abstracta. Hasta la fecha son contados los nombres de mujeres que destacan en la rama de las matemáticas. El hecho de que pocas mujeres la estudien no se puede adjudicar a esta ciencia y menos a las mujeres por su condición de mujer. Considero que es un problema de sociedad, y que se debe principalmente a la falta de oportunidades. Por tal motivo, dedico este artículo a todas aquellas jovencitas que sientan curiosidad por esta ciencia a que se animen a estudiarla y descubran su belleza particular, al igual que Sophie Germain lo hizo.

 

Moscú, Rusia a 5 de marzo de 2018

 

 

 



Noticiero FNERRR Tv