213 - 3er. Congreso Nacional: ¡a consolidar la Vanguardia del Estudiantado Nacional!
Hace ya once años, el 23 de mayo de 1999, nuestra organización estudiantil se constituyó con la presencia de delegados de 28 estados de la república. La razón de ser de la misma se sustenta, como quedó claro en nuestro Congreso Constitutivo, en que en nuestro país existía un gigantesco y aterrador vacío en materia de lucha estudiantil, que ella se proponía llenar.
En 2003, en el 2do. Congreso, se precisaron los nuevos retos y perspectivas de nuestro movimiento. Se discutieron las nuevas líneas de acción y, a partir de ahí, nos constituimos en un verdadero movimiento nacional en todos los sentidos, luchando todos por el mejoramiento de la educación en cada uno de los estados del país.
Hemos recorrido más de una década de vida como organización estudiantil totalmente independiente en el terreno económico y político, con una filosofía clara y con metas precisas, luchando por transformar la educación en nuestra patria. Hemos demostrado que con la organización y la lucha, la juventud estudiosa de esta nación, puede hacer accesible la educación hasta en los rincones más apartados, hacerla de calidad y, sobre todo, hacerla humanista.
En distintos lugares hemos logrado construcciones de escuelas y albergues estudiantiles; equipamientos de centros educativos y casas estudiantiles con: computadoras, mobiliario, utensilios de cocina y despensas, vestuario y utilería e instrumentos para grupos culturales, uniformes y material para la práctica de diversas disciplinas deportivas; apoyos económicos con subsidios alimenticios y, becas para moradores y estudiantes de escasos recursos; entre muchos otros beneficios.
Lo anterior ha constituido una verdadera hazaña si tomamos en cuenta que casi todos los niveles de gobierno y en casi todas las entidades federativas (de todos los colores) han opuesto obstáculos casi infranqueables, para bloquear la solución a nuestras necesidades. Por ello ha sido necesario realizar un sinnúmero de gestiones, comisiones, mítines, marchas, plantones y otros actos de protestas por la constante negativa de quienes deben, por ley, promover y garantizar una educación de calidad para todo estudiante mexicano.
Además de eso, y sobre todo, somos ahora más de una centena de miles de estudiantes organizados que trabajamos incansablemente por una educación de mayor calidad, para formar un hombre nuevo, multifacético e integral, capaz de afrentar las necesidades que la actualidad está exigiendo de nosotros, y capaz también de pugnar constantemente por una mayor calidad de vida para los mexicanos para, así, lograr que nuestro país salga del letargo económico y conciencial en el que actualmente se encuentra estancado: desde nuestro origen, los contrastes sociales, en vez de disminuir, se han agudizado. Hoy que la desigualdad social y la pobreza de la mayor parte del pueblo tienen una expresión significativa en el terreno educativo, la necesidad de la organización y la lucha de la juventud se hacen más imperiosas.
Los estudiantes comienzan ya a salir lentamente del marasmo en que se hallaban, pero es necesario que su conciencia social se eleve, para que comprendan que con su lucha no sólo puede mejorar el acceso, la calidad y el perfil de hombre que debe tener la educación; deben entender plenamente que la juventud, con claridad política y voluntad para contribuir al desarrollo social, puede transformar las condiciones de miseria de la mayoría de este país en otras más justas y equitativas.
El próximo 29 de mayo celebraremos en la Ciudad de México nuestro 3er. Congreso Nacional, en el que se trazarán las nuevas líneas de acción y nuevos objetivos, con los que refrendamos el compromiso de combatir el rezago educativo pero, sobre todo, el de ¡consolidar la Vanguardia del Estudiantado Nacional!
“POR UNA EDUCACIÓN DEMOCRÁTICA, CRÍTICA, CIENTÍFICA Y POPULAR”